Cambridge en un día

A poco más de 1 hora al norte de Londres, Cambridge es junto a Oxford una de las ciudades universitarias más importantes del Reino Unido.

En una excursión de un día conseguimos disfrutar de su historia y actividades, tanto grandes como pequeños. Cambridge es un destino ideal para visitar en familia.

Visitar Cambridge desde Londres

Llegamos hasta Cambridge en coche, pero si no quieres conducir, puedes contratar una excursión desde Londres.

Si vas en coche hay algo que debes tener en cuenta: el parking es carísimo, unas 30 libras por 5 horas. Te conviene aparcar en un Park&Ride, donde por 3 libras estacionas todo el día y un bus te acerca al centro. El precio es por adulto e incluye hasta 3 niños gratis.

Visitar Cambridge con niños

Al llegar aprovechamos un parque para montar un pequeño picnic y descansar del viaje. Después pasamos por la oficina de turismo a por un mapa de la ciudad. 

Nuestra primera parada es el Sedgwick Museum of Earth Sciences, en Downing Street. Es el museo más antiguo de la Universidad de Cambridge (1728) y te hará retroceder al inicio de los tiempos. En exposición, más de 10 mil fósiles, rocas y minerales. Entrada gratuita.

Para los niños, rompecabezas y materiales interactivos. Disfrutaron con la búsqueda del tesoro en la que tenían que encontrar piezas del museo: esqueletos gigantes, fósiles y demás.

La actividad es válida para los más pequeños, aunque no lean ya que pueden guiarse por los dibujos. Además, hay muchas otras actividades para todas las edades. 

De ahí, al Museo de Zoología. También con entrada gratuita y actividades dedicadas a los niños. Es más grande y completo que el anterior, con dos plantas y miles de ejemplares en exposición.

Confieso que este tipo de museos no son de mi agrado, pero a los niños les gustó, especialmente los ejemplares gigantes.

Hemos pasado junto al famoso Corpus Clock, que aparece en la película “La Teoría del todo”, dedicada a Stephen Hawking. Este reloj, carente de agujas o números, dicen que alude al Big Bang, el universo y el inicio de los tiempos, y en su parte superior un saltamontes gigante representa el paso del tiempo.

Recorremos una calle repleta de tiendas de recuerdos, hacemos fila para comprar un helado en Jack’s Gelato y paseamos por un mercado callejero donde se venden comidas internacionales, artesanía y objetos varios.

De allí, hasta la entrada del Trinity College, probablemente el más importante de la ciudad. Los turistas se agolpan para hacerse una foto allá donde estudiaron 32 premios Nobel y prestigiosas figuras, como Isaac Newton, Francis Bacon o el mismísimo Stephen Hawking.

Estamos en una ciudad universitaria y lo propio sería visitar alguno de los 31 colleges existentes. No obstante, teniendo en cuenta que son residencias universitarias donde los estudiantes hacen vida y acuden a clase, igual no es la mejor idea visitarlo con niños pequeños.

Además, si tienes 4 años probablemente no te resulte una visita muy interesante.

Vamos entonces a por una opción válida para todos. Navegaremos por el rio Cam para cruzar los puentes más famosos de la ciudad y observar desde la orilla la parte trasera de los famosos colleges.  

Las embarcaciones que recorren el río se llaman punts y recuerdan, en cierta manera, a las góndolas de Venecia.

Puedes contratar un tour para que alguien te cuente la historia de la ciudad mientras conducen la embarcación ellos mismos. Te ofrecerán un precio que generalmente es negociable, así que puedes rebajarlo un poco.

Si quieres una opción mucho más económica, puedes alquilar la embarcación completa y remar tú mismo. Sé que esto impone, pero la verdad es que luego no es tan difícil hacerlo, ya que no es tanto remar sino impulsarse con un largo remo que toca el fondo.

En el camino te cruzas con muchas otras embarcaciones y es frecuente chocar con ellos, pero es seguro y lo habitual es no caerse al río. ¡Al final, llevar la embarcación no es tan complicado! 

Pagamos cerca de 30 libras por el punt, para 4 adultos y 3 niños. Un precio excelente comparado con lo que nos pedían por persona en el tour, aunque luego lo encontraríamos aún más barato, 20 libras.

Nosotros lo alquilamos en el embarcadero cercano al puente Silver Street, uno de los tres puentes peatonales en la ciudad. Este es el mejor punto para fotografiar el puente matemático si no tienes ocasión de hacerlo desde el río.

Y de esta manera pasamos un rato muy divertido y disfrutando de los puentes que cruzan el río Cam: el ya nombrado puente matemático y por supuesto, el puente de los suspiros, uno de los más importantes al conectar los dos edificios del St. John’s College. 

Una de las partes más importantes del recorrido es la trasera del King’s college. No está permitido bajarse de la barca pero desde esta perspectiva se aprecia bien el panorama.

Devolvemos la embarcación y paseamos un rato por la ciudad para hacer algunas compras.

De camino al coche los niños juegan y corren un rato por otro de los espacios verdes de la ciudad, antes de regresar a casa. La verdad, hemos pasado un día fantástico en Cambridge.

 

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