La Candelaria y el Museo Botero en Bogotá

Con un sólo día en Bogotá antes de salir para Cartagena, tuvimos que reducir drásticamente la lista de sitios para visitar…

¡Imposible abarcar todo lo que queríamos ver con un tiempo tan limitado!

En el barrio de la Candelaria de Bogotá se encuentra el famoso Museo Botero, que cuenta con una de las más importantes colecciones de arte internacional de Latinoamérica. Este, junto a la subida al Cerro de Monserrate, fueron los dos lugares que decidimos conocer.

La noche anterior pasamos un buen rato en Andrés Carne de Res con Sofía y William, que nos alojaron en su casa ¡siempre es un placer reencontrarse con amigos!

Recorrido por el centro de Bogotá

Llegamos en taxi a la séptima con Jimenez y desde allí comenzamos a caminar en dirección a la Plaza Bolivar. Visitamos el lugar donde fue asesinado Jorge Eliécer Gaitán, lider social cuya muerte dio origen al Bogotazo.

Paseamos un rato por el centro y entramos en varias librerías, hasta que llegamos a la Plaza Bolivar. Es inmensa ¡caben más de 55 mil personas! y es allí donde se encuentra el Congreso, el Capitolio Nacional y la Catedral Primada de Colombia, entre otros edificios representativos.

Desde allí nos fuimos hasta la calle 11 con carrera 4a, que es donde se encuentra el Museo Botero. En principio, no es difícil orientarse en Bogotá ya que está todo estructurado en calles y carreras, así que no hay que recordar apenas nombres de calles.

En la entrada, la famosa escultura de «La mano» que ya habíamos visto en el Paseo del Prado de Madrid, donde estuvo cedida por un tiempo para su exposición.

El Museo Botero abre todos los días de 9 a 7 excepto los martes. Domingos y festivos tiene un horario reducido. La entrada es gratuita.

Hay expuestas un total de 208 obras, todas donadas por Fernando Botero al Banco de la República. 123 son propias y otras 85 de autores de la talla de Picasso, Dalí, Degás, Matisse o Miró, entre otros.

El edificio que aloja el museo es una casona colonial con mucho encanto, que hasta 1955 funcionó como Arzobispado de la ciudad. La mayoría de las construcciones de La Candelaria son de este estilo y algunas han sido declaradas bienes de interés histórico y cultural.

Y como ya es costumbre, adquirimos un nuevo ejemplar para la colección ¡qué difícil fue conseguir lápices en Colombia! En la tienda del museo no había tampoco mucha variedad, pero al menos conseguimos uno.

Después de la visita al museo buscamos en los alrededores un sitio para comer. Acabamos en un pequeño restaurante de un napolitano, donde comímos una pizza buenísima.

Durante el resto del viaje nos dedicamos a las empanadas, arepas, buñuelos y demás delicias colombianas, pero viajar con niños te obliga a no alejarte de la pizza y la pasta, estés donde estés.

Caminamos hasta la plazoleta Chorro de Quevedo, que encontramos en obras. En este lugar se dice que surgió la ciudad de Bogotá, un 6 de agosto de 1538. Desde allí fuimos hasta el Parque de los periodistas, con la idea de acabar la tarde en el Cerro de Monserrate, pero esto os lo contamos en otra publicación.

La visita al centro se nos quedó corta. Nos quedamos con las ganas de visitar el Museo del Oro y de ver muchas otras cosas con calma. Habíamos echado el ojo a unos recorridos muy interesantes, pero lo dejamos para el último momento y al final, no pudimos hacerlos.

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