Primer día: Madrid – Bruselas

El primer día de viaje comienza en realidad la noche anterior al vuelo. Aprovechamos el último metro de la noche para llegar hasta Barajas y pasar allí unas horas hasta que comenzase la facturación de Ryanair a las cinco y pico de la madrugada.

Al igual que nosotros, muchos otros pasaron allí la noche, hasta que la facturación comenzó pasadas las 05:30. Una hora después salíamos hacia Bruselas, aterrizando casi 20 minutos antes de lo previsto.

Sobre las 09:05 ya estábamos con nuestro equipaje en mano y dirección a las taquillas del servicio del Brussels South Charleroi Aiport , que por 22 euros ida y vuelta, (13 euros sólo ida), te llevan desde el aeropuerto hasta Bruselas.

Hay que recordar que en Bruselas existen 2 aeropuertos, Zaventem, más cercano a la ciudad y el de Charleroi que es donde opera Ryanair. Dependiendo que cuántas personas viajen, en ocasiones puede salir más rentable un transfer.

Desde el aeropuerto hasta Bruselas hay tan sólo 60 km, pero con la lluvia tardamos más de una hora en llegar. El autobús nos deja en Midi Station y desde allí, caminamos hasta nuestro hotel, aprovechando que había parado de llover.

La primera impresión

Por el camino comprobamos que, tal y como nos habían comentado, Midi Station no era una buena zona para buscar alojamiento. Nuestra primera imagen de Bruselas fue un barrio deteriorado, sucio y de aspecto poco recomendable para pasear al caer la luz del día.

Afortunadamente, a unas pocas calles de allí, acercándonos a la Grand Place el panorama comienza a cambiar y la ciudad comienza a encandilarnos.

Caminábamos admirando las fachadas y los comics que íbamos encontrando, tanto que nos pasamos de largo el hotel y acabamos en la Grand Place, ¡es realmente espectacular!

Regresamos hasta el hotel para hacer check in, darnos una ducha y salir a conocer la ciudad.

Regresamos a la Grand Place, que en 1998 fue catalogada por la UNESCO como Patrimonio Mundial de la Humanidad.

La plaza es sencillamente una obra de arte, cada edificio tiene tantos detalles decorativos que no existen palabras, fotos ni vídeos que puedan describir la belleza que encierra este lugar.

La Grand Place

El edificio más emblemático de esta plaza es el Hotel de Ville que sirve de sede del Ayuntamiento de Bruselas y fue comenzado a construir a principios del siglo XV.

Su construcción en estilo gótico, fue realizada en dos partes, una primera parte contemplaba el ala este (la más larga) y un pequeño campanario y años más tarde ampliado construyendo el ala oeste. Pocos años después sustituyeron el campanario por una torre de 96 metros de alto, siendo su cúspide la estatua dorada del arcángel Miguel matando un dragón.

Así mismo destaca la Maison du Roi o, Casa del Rey, que hoy día es sede del Museo de la Ciudad famoso, entre otras cosas por poseer el guardaropa del Manneken Pis.

Destacan también las edificaciones correspondientes a las casas de las Corporaciones que junto a la Maison du Roi y Hotel de Ville hacen que no en vano la Grand Place sea catalogada como una de las plazas más bellas del mundo.

El árbol de navidad colocado en el centro de la plaza, los puestos de flores y los cafés que rodean la plaza completaba la magia del lugar.

 

Mapa en mano nos dirigimos al encuentro con el Manneken Pis, sin duda uno de los grandes atractivos de Bruselas. En realidad fue curiosa la búsqueda, puesto que en dos ocasiones previas pasamos justo frente a él pero no lo veíamos. ¡Quienes ya lo conocen entenderán el por qué!

El Manneken Pis

El Manneken Pis es una estatua de apenas 50 centímetros en bronce. Tiene cerca de 400 años y ha resistido asedios y bombardeos, aunque no resistió la astucia de un ladrón quién la robó en 1960 y el original ahora reposa en el museo de Bruselas – Casa del Rey.

Cuenta la leyenda que ante el asedio de las fuerzas invasoras que rodearon la ciudad, un niño orinó sobre la mecha de unos cañones salvando de esta manera la ciudad. Otra leyenda atribuye la estatua al hijo de un rico comerciante que desapareció y luego de muchas operaciones de búsqueda el niño fue encontrado orinando y sonriendo en un jardín.

El número total de trajes que tiene el Manneken Pis supera los 800, custodiados estos en el Museo de Bruselas y que permiten a la escultura cambiar constantemente su apariencia. En esta ocasión lo conocimos con el traje de Santa Claus. Todos estos datos y muchos más, en el Tour gratuito de Bruselas

El Chocolate

Dejando atrás al manneken pis nos dirigimos hacia las Galerías Royales St Hubert, pero de camino nos impresionó otro de los tesoros de Bruselas: el chocolate. Calles enteras con elegantes chocolaterías y pastelerías que serían la perdición de cualquier goloso. Esta debe ser una parada obligatoria para todo visitante.

Las Galerías Royales St Hubert fueron las primeras galerías comerciales de Europa y su diseño arquitectónico es bastante llamativo. Tienen 200 metros de largo y están cubiertas por una enorme cúpula de cristal que permite la entrada de luz y por supuesto aisla la lluvia.

Las tiendas ubicadas en la Galería St Hubert son tan variadas como exclusivas: joyerías, librerías, chocolaterías, ropa y accesorios, restaurantes, cafés… un centro comercial bastante exclusivo, donde tomamos un par de fotos y regresamos a la fría calle a continuar el trayecto, el próximo destino sería la Catedral de St. Michael y St. Gudula.

St. Michael y St. Gudula

La Catedral de St. Michael and St. Gudula es el principal templo del catolicismo en Bélgica. El estilo gótico de su estructura fue comenzado a principios del siglo XIII y culminado dos siglos más tarde.

A pesar de haber sido objeto de saqueos por parte de protestantes y revolucionarios franceses, su interior continua siendo espectacular, ¡sus vitrales son impresionantes!

Catedral de St. Michael and St. Gudula

Luego de la visita a la Catedral comenzamos a caminar a la deriva y nos detuvimos en un pequeño mercadillo de artesanías y artículos relacionados con la navidad, ubicado en plaza Ágora, en donde también encontramos un pequeño monumento con la estatua de Charles Buls.

El monumento muestra al hombre sentado junto a su perro, detrás del él se erigen miniaturas de los edificios emblemáticos de Bruselas. Charles Buls fue alcalde de Bruselas y defensor de los edificios históricos ya que bajo su gobierno existía un plan urbanístico que buscaba derrumbar todos los edificios antiguos; gracias a su defensa, hoy podemos disfrutar de la Grand Place en todo su esplendor.

La plaza del Ágora es antesala de la Plaza España que se encuentra a pocos metros, al igual que la Iglesia de la Madeleine, todo esto lo encontramos en un radio de cincuenta metros. Y es en este pequeño espacio en dónde encontramos a mi juicio lo mejor de Bruselas: las patatas fritas.

Las patatas fritas

En un pequeño restaurante llamado “Belgian Frit’n Toast Resto-Snacks” nos comimos las que en su momento nos parecieron las mejores patatas fritas del mundo. Exquisitas. Dicen que también lo son los mejillones, la otra especialidad de la ciudad, pero estos no los probamos.

 Continuamos caminando sin rumbo fijo, solo dejándonos llevar por la ciudad, de esta manera atravesamos unas cuantas calles hasta llegar a una imponente iglesia, también gótica llamada “Église Notre-Dame du Sablon”.

A diferencia de la Iglesia de St. Michael and St. Gudula, Notre-Dame du Sablo es mucho más sencilla – modesta en su interior.

Église Notre-Dame du Sablon.

Por uno de los costados de la Iglesia y tan solo con cruzar la calle, nos encontramos la place du Petit Sablon Kleine Zavel, una pequeña plaza con un jardín rodeado de 48 columnas y cada una de ellas con una estatua que representan cada uno de los gremios que existían en el siglo XVI.
Asimismo encontramos en esta plaza una pequeña fuente conmemorativa de los condes Egmont y Hornes quienes fueron decapitados por ser los impulsores del levantamiento neerlandés contra el gobierno español de Felipe II. 

Seguimos hasta Plaza Royale, la misma que alberga los Reales Museos y la magnífica iglesia de St. Jacques – Coudenberg, que con sus imponentes 6 columnas se destaca sobre los demás edificios que componen la Plaza Royale.

A tan sólo unos 50 metros de la plaza Royal ubicamos el Monte de las Artes “Mont des Arts”. Es una plazoleta que goza de unas privilegiadas vistas del centro de la ciudad y que por sí misma constituye un atractivo turístico por los museos que acoge, como el Museo Belvue, el Palacio de las Bellas Artes, el Palacio de Congresos y que además rodean el jardín Albertina.

El mercado navideño, con casitas de madera en medio de los árboles y con lucecitas navideñas que le daban al Mont des Arts un ambiente especial. Una atracción bastante llamativa de la plaza es el Reloj de los Ciudadanos, compuesto por doce figuras representativas de personajes históricos y folclóricos de Bruselas.

Eran poco mas de las cuatro de la tarde, comenzaba a oscurecer, el frío y el cansancio ya hacían sus efectos, así que decidimos dar vuelta hacia el hotel, no sin antes comprar algo para la cena, nos esperaba otro día bastante largo, así que a descansar y cerrar el primer día de nuestro viaje de Navidad. París nos esperaba.

Si quieres ver mas fotos de este día, visítanos en facebook pulsando aquí. También puedes continuar leyendo el segundo día de nuestro viaje: Au Revoir Bruxelles, Bonjour Paris!

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2 Respuestas

  1. Eva dice:

    Hola Betty! Gracias a ti por devolvernos la visita! Y mejor todavía que te sirva el diario de nuestro viaje a Bruselas, es una ciudad increible. En los próximos días Óscar publicará algo más sobre Bruselas y también Brujas, no te lo pierdas!
    Saludos!

  2. Betty dice:

    Hola Eva! gracias por pasar por mi blog.
    Me viene muy bien la información sobre Bruselas, porque estamos programando un viaje para agosto por Europa y esta ciudad sería una de las que visitaríamos.
    Saludos!

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