Fin de semana rural y visita a Sagunto

A finales de marzo aprovechando la estancia en una casa rural, visitamos Sagunto y alrededores. En realidad todo comenzó en Fitur 2012, en el stand de turismo rural en Valencia.

Estuvimos haciendo algunas consultas sobre casas rurales en la Comunidad Valenciana y rellenamos una papeleta para un sorteo…

¡y  nos tocó!

Unas semanas después, recibimos una llamada del Patronato Provincial de Turismo de la Diputación de Valencia, para darnos una buena noticia: ¡ganadores de un fin de semana rural para 2 en la provincia de Valencia!

Lo mejor de todo es que el alojamiento era en la Casa Rural el Castell, en Algimia de Alfara. Casualidades de la vida, este establecimiento llevaba tiempo guardado en mis favoritos pero nunca había tenido la oportunidad de ir.

Casa Rural el Castell

El premio era válido desde el mes de marzo hasta diciembre, pero no esperamos mucho para disfrutarlo. Un jueves de marzo, a última hora, contactamos con ellos casí seguros de que ya no tendrían disponibilidad para ese fin de semana ¡pero la suerte seguía de nuestro lado!

Sólo quedaba una casa libre y era para nosotros. En realidad fue un alivio no tener que escoger nosotros mismos, porque es a cada cual más bonita y hubiera sido un dilema.

De Madrid a Torres-Torres

Sobre las 5 de la tarde aparcábamos el coche frente a la puerta lateral, donde nos esperaba Mª José con las llaves de la casa. Nos explicó un par de cosas y se fue. ¡La casa estaba genial!

Esa tarde salimos a dar una vuelta por el pueblo y comprar algunas cosas para la cena. Ellos ya se habían ocupado de dejarnos todo preparado para el desayuno del día siguiente, naranjas de la huerta incluidas ¡qué buenas!

Regresamos, preparamos una cena buenísima y disfrutamos de la estufa de leña.

En los alrededores: visitando Sagunto

A la mañana siguiente salimos a conocer la zona. Nos acercamos hasta Sagunto y visitamos la oficina de turismo, donde nos facilitaron algo de información y un mapa de la ciudad.

Callejeamos un poco y estuvimos visitando el Museo Histórico de Sagunto, ubicado en un edificio de dos plantas conocido como La Casa del Mestre Peña.

En planta baja se encuentra la recepción y comienza el recorrido de la historia de Sagunto, desde la época ibérica a la romanización.

En el piso superior se exponen piezas del periodo romano, así como útiles estéticos y todo tipo de artilugios de la vida cotidiana y doméstica.

La entrada es gratuita y merece la pena visitarlo. Continuamos nuestro paseo hacia la Ermita de la Sangre, de estilo barroco y la Ermita de los Dolores, que estaban cerradas. Y desde allí nos fuimos al Castillo.

De camino se encuentra el Teatro Romano. Fue objeto de una controvertida rehabilitación y en la actualidad se encuentra en el estado que se aprecia en las fotografías.

Teatro Romano de Sagunto

Subimos por la parte trasera del Teatro, intentando acortar un poco el camino por una zona de pinos. El castillo fue declarado Monumento Nacional en 1931 y puede visitarse entre las diez y las seis de la tarde en invierno, hasta las ocho en verano.

Castillo de Sagunto

Desde arriba se contempla la ciudad de Sagunto y es interesante, aunque podría estar mejor conservado teniendo en cuenta su valor histórico.

Se divide en siete plazas: la de Almenara, la de Armas, la Conejera, la plaza de San Fernando, la del Dos de Mayo, la Ciudadela y la de Estudiantes.

Castillo de Sagunto

Dejamos atrás el castillo y regresamos hacia las calles del pueblo. En una plaza estaban montando un espectáculo teatral para esa misma tarde y nos quedamos un rato viendo los ensayos finales, con trajes de época y los personajes totalmente caracterizados.

Vuelta al coche para acercarnos hasta el Puerto de Sagunto. Queremos ver la playa y caminar por el paseo marítimo. Ni pensar en un baño, pero sí que estuvimos un rato viendo a los pescadores y paseando.

Parada en el Mercadona para hacer unas compras y de regreso a Torres Torres.

Aunque hizo buen día al atardecer comenzó a refrescar y apetecía un montón volver a encender la chimenea. No quedaba mucha leña del día anterior así que salimos a dar una vuelta por el pueblo a ver si encontrábamos algo.

Fue entonces cuando encontramos un campo de naranjas y limones espectaculares, la iglesia local y unos baños árabes que estaban ya cerrados.

Regresamos al oscurecer, hicimos la cena y disfrutamos de la estufa de leña de nuevo con unos troncos que un vecino nos regaló.

Casa rural el Castell

A la mañana siguiente dejamos la casa sobre las once y nos fuimos a pasar el día a Puerto de Sagunto. La idea era pasar el día en la playa y comer un buen arroz abanda.

Hacía sol, pero el agua estaba helada y la brisa en la orilla refrescaba bastante. Nada de baños, pero el plan gastronómico sí que salió adelante y comimos un arroz abanda buenísimo en uno de los restaurantes del paseo marítimo.

De regreso a Madrid, una breve parada en Valencia apurando las últimas horas. El fin de semana se acaba y toca volver a casa. Por lo menos el arco iris nos daba la bienvenida en la entrada a Madrid.

Fue un fin de semana increíble, que debemos agradecer al Patronato Provincial de Turismo de la Diputación de Valencia y a los propietarios de la Casa Rural El Castell (actualmente El Rincón de Pau), que por supuesto os recomendamos a todos.

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